
Se ha terminado el juego de la doble esperanza por el solo resultado de reconocernos. En el dolor de las palabras anotadas en este borrador quedaran las apreciaciones al señorito más gentil y dulce que se topo con mi alma una mañana de febrero en los pasillos de la debilidad.¿Podré sentir el corazón a 80 centímetros de distancia del cuerpo?.No lo creo las descripciones del “il amore” habrá que buscarlas en los textos de otros autores de mi parte seguiré luchando.
El valor de las personas se cuenta cuando logran decirte la palabra “NUNCA”: nunca te voy a querer, nunca te he de abrazar, nunca compartiremos una triste canción ni el más bello poema. Orgullosos apostamos ignorar y no ligamos ni un simple Nunca me voy a acordar de vos, no pretendo nada. El alma insistente, sometida al destierro cierra por melancolía y se acuesta. Ha elegido callarse y olvidar lo que es el amor. Convirtiendo las horas en inmortales 21 de diciembre. Sin distinguir la Nivola y atrapada por la Náusea. Repitiendo los mismos hechos.
Al resurgir de la ciénaga dueña del destierro el alma opta por construir su cuerpo y talla un corazón de madera para no padecer ni sentir lo que es querer declaramos a los amigos que “il amore” es un cruel invento de Cris Morena. Someter la humillación de la pena es suicidio; ningún alma merece el castigo de la comprensión. Ya esta aprendida la lección.
“Al destino le agradan las repeticiones las variantes y la simetrías” dijo un tal Borges y ese 21 de diciembre, ahora tiene un nuevo aniversario, 11 de abril. No cambia el día, es viernes. El señorito se convirtió en señor, logró decirme la palabra Nunca y esta entupida lo llora.

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