
Para que haya una Cara A, tiene que haber una B.
La alternancia es la madre de toda vida, belleza y señal.
Una verdad repetida mecánicamente se vuelve una mentira.
Un faro guía también cuando no ilumina.
No hay átomo que no sea itinerante.
No hay una molécula eternamente constituida.
No hay una vida sin cambio.
No hay un ida sin vuelta.
Y dos cosas iguales no hay,
soló parecidas.
Jorge Drexler. Madrid, 19 de mayo del 2008
Romina Alejandra/ HOY

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada